Alice was beginning to get very tired of sitting by her sister on the bank, and of having nothing to do...
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jueves, 25 de julio de 2013

Píldora # 21 Canciones matutinas [o de valientes rarezas contradictorias..]

La música bizarra a veces siempre gusta. 

- Dijo Anónimo y ahora Alice canturrea pávida y desafiante todo el rato en mi cabeza.


Siniestro, fresco y divertido. Irritante, hipnótico, perturbador y divertido. Weird. Bizarre.


PAPA TOPO - Oso Panda [Official]




Bizarro 1. adj. valiente 2. adj. Generoso, lucido, espléndido
El uso repetido del término para referirse a algo extraño ha hecho de este significado un modismo de gran aceptación, aunque su uso está censurado de forma explicita por la RAE en su Diccionario Panhispánico de Dudas. En su lugar puede emplearse grotesco.
Como bizarro, también se adjetiva siguiendo el uso no normativo a aquellas obras de arte o diseño que no pueden catalogarse en ninguna de las escuelas o estilos tradicionales, que de alguna manera rompe los cánones estéticos tradicionales y vanguardistas.

Literatura

En literatura, bizarro es un género "de culto", transgresivo y underground. La literatura bizarro reúne muchos estilos de escritura y sub-géneros, incluyendo el splatterpunk y el nuevo absurdismo. Algunos de sus autores son Baltazar Vate con su texto "Humo blanco Humo negro", Jeremy Robert Johnson, Carlton Mellick III, John Edward Lawson, Chris Genoa, Kenji Siratori, etc...
<<Fuente>>

bizarro -rra. En español significa ‘valiente, esforzado’: «Llega el capitán Andrés Cuevas, un bizarro combatiente al mando de un pelotón» (Matos Noche [Cuba 2002]); y ‘lucido, airoso’: «Vuestra juventud reverdecerá más bizarra y galana que nunca» (Luján Espejos [Esp. 1991]). Debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’, calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: «Es un nombre bizarro.No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de ‘rareza o extravagancia’.
<<Fuente>>

Cine bizarro 

Cine bizarro es un subgénero cinematográfico. No existe una definición precisa para este género. La palabra bizarro, en este contexto, proviene de la palabra en inglés y francés bizarre que significa raro, extravagante, insólito, es decir es un falso amigo. Es un tipo de cine con tintes surrealistas y en ocasiones casi de tipo pornográfico. En sus inicios, a comienzos de la década de 1990, fue relacionado con el cine de clase B, pues también era un tipo de cine con bajo presupuesto. Sin embargo con el tiempo se demostró que podía aparecer tanto en producciones de presupuesto recortado como en grandes producciones de Hollywood. Suele aparecer en películas de terror, de cine de ciencia ficción, y en cine fantástico.1

El mejor ejemplo del género lo da el cineasta estadounidense Edward D. Wood Jr., que realizó Glen o Glenda (1953), que trata el tema travestismo, y Plan 9 del espacio exterior (1959), del género ciencia ficción y terror. Ambas películas fueron consideradas en sus inicios como obras de muy mala calidad o de serie Z, pero en la actualidad son consideradas películas de culto. Otros ejemplos del género pueden ser Freaks (1932), Pink Flamingos (1972), The Rocky Horror Picture Show (1975), Maximum Shame (2010) o Eraserhead (1977) de David Lynch.
<<Fuente>>

 

miércoles, 16 de mayo de 2012

Píldora #14 o de hombres y mujeres y la creación. Bajo el vuelo del dragón.



«El hombre caza y lucha. La mujer intriga y sueña; es la madre de la fantasía, de los dioses. Posee la segunda visión, las alas que le permiten volar hacia el infinito del deseo y de la imaginación... Los dioses son como los hombres: nacen y mueren sobre el pecho de una mujer...» 
  Jules Michelet. 
En el epígrafe de Aura de Carlos Fuentes. 

 In the early morning the rays of the sun touch the trees and plants, still wet from the night. They evaporate, as if they breathe. As if spirits with faint rainbow colors are dancing around the trunks of the trees. The mists travel down along the slopes, toward the valley, where they collect and cover everything. But not for long, when the sunlight reaches down, they disappear. Every morning the light wakes up the earth, brings it back to life.  Every new day is a new creation.  Heaven reaches down to the earth, and the earth responds, brings forth, makes life.
The dragon appears in the field.
Flying dragon in heaven. Source >>

 
 

One of the cloud-followed dragons from The Nine Dragons handscroll, painted by the artist Chen Rong in 1244 CE (located in the Museum of Fine Art, Boston, USA)




martes, 5 de mayo de 2009

Las cosas del amor...

En una alocada conversación sobre si mensaje de texto sí o mensaje de texto no...
Ella dijo Qué difíciles son las cosas del amor!!

De pronto es como si algo se colapsara dentro de mi ya que sí, qué dificiles son las cosas del amor! o toda la estrategia que rodea, el cortejo, la medida, la defensa de los terrenos, la lucha por un no sé qué, la insatisfación... Si tú si yo...

Pero aún corriendo el riesgo de que me tachen de idealista... ¿qué de esas cosas es el amor?

En otra conversación sobre criaturas verdes y príncipes azules, o reyes en tierras lejanas, otra ella ó criatura Wonderlandsiana salió con lo siguiente:
Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.
Fernando Pessoa


Y llegados a este punto muere el concepto ideal del amor por el otro. Un padre [el mío, en realidad] me dijo una vez que el amor era libre y que cada uno decidía sobre qué obejto lo iba a poner en cada momento [¿...?]

¿Qué es el amor?



Les dejo este tema por la sencilla razón de que es el que estoy escuchando justo en el momento en el que me planteo si ponerle música al post o no... puede que me torture un poco musicalemtne hablando ultimamente... oops! A parte viene tan al hilo... Ironías.

Runaway by the Yeah Yeah Yeahs



Parece que queremos un premio por amar: el ser amados. Y nos convencemos de que sólo puede ser así ya que nosotros estamos amando y la consecuencia lógica de nuestra gran azaña es que nos lo merecemos. ¿Acaso no es el amor uno de los actos más narcisistas, asburdos y caprichosos que cometemos?

lunes, 23 de junio de 2008

A ver cómo te explico, Mr. Grillo..

A ver cómo te explico, Mr. Grillo... Cuadernos. Robaré palabras de otros, para variar... sacaré de uno de mis cuadernos favoritos un antiguo recorte de un semanario, lo sacaré de un cuaderno que me entregó mi padre el 14 de Noviembre de 1997, como el que me entrgaba una joya especial donde habría de dejar volar mi imaginación, entrenar mi ojo y mi mano, dar vida a mi lapiz y a mi pluma, al pincel. Lo recibí con un gesto intuitivamente casi ritualístico, como si recogiera la llave que abre la puerta del mundo que sólo yo puedo ver y crear. Ese día mi padre me entregó un cuaderno Canson de tapas duras, grises con el lomo en negro, que ahora está manchado de cera de vela... cera que le cayó una noche mágica que nevaba en el cuarto de mi residencia de estudiantes en North Yorkshire... eso fue en Diciembre de 2004... un cuaderno amable que siempre va conmigo, un papel que invita tanto a dibujar como a garabatear palabras, bocetos, pensamientos recuerdo, secretos, un cuaderno que no comparto con nadie... a ver como te explico... De entre sus páginas sacaré un recorte arrancado de una revista semanal en la que el escritor Antonio Muñoz Molina escribió durante un tiempo hace ya...
A ver cómo te explico... te leo
Hay que tener un cuaderno, hay que llevarlo siempre a mano, en el bolsillo, en la bolsa de viaje, como se lleva un salvoconducto, hay que saber elegirlo, pero más todavía hace falta la buena suerte de encontrarlo. Tan importante como el hallazgo de un buen libro es el hallazgo de un cuaderno: la hoja en blanco es el negativo de la página impresa, y en él irán surgiendo las palabras y las imágenes futuras en el lento revelado del tiempo. No se busca un cuaderno porque se sienta la necesidad o el deseo de escribir algo. Se escribe algo porque se tiene un cuaderno, porque su forma y sus hojas en blanco nos despiertan el deseo de escribir, de anotar, de descubrir. Me pregunto si Josep Pla habría escrito esa maravilla de El cuaderno gris si de verdad no hubiera encontrado un cuaderno de tapas grises con todas sus hojas intactas, no hubiera sentido al tocarlo que de algún modo allí estaba ya contenido y oculto un libro. En un gran bloque de mármol que llevaba años abandonado en la plaza de la Signoria de Florencia, el joven Miguel Ángel vio de antemano la posibilidad y la promesa del David. Alberto Durero viajaba a principios del siglo XVI por los caminos de Alemania llevando un cuaderno en el que anotaba igual bocetos de paisajes que relatos o imágenes de sueños. Uno de los documentos más valiosos sobre la vida y la carrera de Scott Fitzgerald es un gran cuaderno que lo acompañaba siempre, un libro de contabilidad en el que iba detallando sus ingresos, las cifras de ventas de sus novelas, el dinero mercenario y fácil que le pagaban las revistas de moda por sus relatos, algunas líneas lacónicas sobre sus estados de ánimo. Ese libro, que viajó con él a Europa en los equipajes opulentos de sus años de prosperidad, lo acompañó también en el regreso a América y en el negro declive de la última parte de su vida.

Algo debió de llamar la atención de Scott Fitzgerald en ese cuaderno la primera vez que lo vio, la intuición de que su vida futura iba a estar en esas páginas vacías, como en las hojas de los calendarios de los años próximos. El hallazgo de un cuaderno es como el de una casa en la que nada más entrar ya sentimos que vamos a vivir mucho tiempo: la hondura desierta de las habitaciones en las que tienen esa magnífica sonoridad los pasos y las voces, el olor a la pintura reciente, a la madera recién barnizada. Parecía que el cuaderno también nos estaba esperando con su espacio vacío y su olor a cosa nueva. Viajar es ir con un cuaderno ya conocido y usado y encontrar otros cuadernos en las hondas papelerías de las ciudades extranjeras. En Venecia lo marea a uno la abundancia y la belleza de los cuadernos hechos y cosidos a mano que se venden en las Legatorie, las papelerías que tienen a veces un misterio de talleres medievales. Compré en una de ellas un cuaderno con las tapas flexibles de cuero y las hojas de un color suave de trigo y aún no me he atrevido a escribir en él ni una sola palabra.
Envidio sobre todo los cuadernos que llevan los pintores, el de un amigo mío arquitecto que va dibujando en el curso de sus viajes bocetos de los edificios que ve y de los que se imagina. Un cuaderno en blanco es una tentación de observar y anotar, como si se llevara una misión secreta o una de aquellas corresponsalías de los cronistas holgazanes de los años veinte, siempre dispuestos a usar el bloc y el lápiz tan velozmente como si disparasen una Leica. Un cuaderno lleno tiene algo de experiencia rebosada y cumplida. Pero a mí me gusta más encontrarme escribiendo en sus primeras hojas, aventurar como una tentativa estas primeras líneas. Abrir un cuaderno con todas las páginas en blanco es como habitar una casa intacta, como tener toda una vida por delante.
Me encanta encontrar esos cuadernos, te seducen y no puedes evitar agarrarlos, tocarlos, y sentir la vibración de una llamada profunda, pues te encuetran y ya no es tuyo el cuaderno, pasas a pertenecerle, efectivamente... es el tacto en sus hojas y el abrazo de sus tapas, como una mirada secreta..
Cómo explicarte Mr. Grillo... voy a seguir robando palabras, estas son de Jack Kerouac, del Credo y Técnica de la prosa Moderna, la selección y la traducción, con acento, muy literaria, los robo del blog de Ayelén:
LLevá libretas secretas garabateadas y páginas salvajamente escritas a máquina, para tu propio placer. Mantenéte abierto y atento a todo, escuchando. Amá con locura tu propia vida. Lo que sentís encontrará su propia forma. Esforzáte por describir el oleaje que ya existe en tu mente. No tengas miedo ni vergüenza por la dignidad de tus experiencias, tu lenguaje o tus conocimientos. Escribí para que el mundo lea y vea la imagen precisa que tenés de él. Creación salvaje, sin límite, pura, surgida de las profundidades, en lo posible, alucinada. Sos un genio, siempre.

Y al hilo, también robaré palabras de On the Road:
The only people for me are the mad ones, the ones who are mad to live, mad to talk, mad to be saved, desirous of everything at the same time, the ones who never yawn or say a commonplace thing, but burn, burn, burn, like fabulous yellow Roman candles exploding like spiders across the stars, and in the middle, you see the blue center-light pop, and everybody goes ahh...

Mr. Grillo, cómo explicarte lo que siento cuando fluyo en el cuaderno y garabateo momentos, cuando elijo qué fijar y qué dejar pasar, la trascendecia que cobran entonces para mi esas insignificancias, palabaras que pueden ser robadas...
...de mis cuadernos.

domingo, 8 de junio de 2008

I want to be among mad people...



'Cheshire Puss,' she begun rather timidly, as she did not at all whether it would like the name: however, it only grinned a little wider. 'Come, it's pleased so far,' thought Alice, and she went on. 'Would you tell me, please, which way I ought to go from here?' 'That depends agood deal on where you want to get to,' said the Cat. 'I dont'n much care where --' said Alice. 'Then it doesn't matter which way you go,' said the Cat. '-- so long as I get somewhere,' Alice added as an explanation. 'Oh, you're sure to do that,' said the Cat, 'if you only walk long enough.' Alice felt that this could not be denied, so she tried another question. 'What sort of people live about here?' 'In that direction, ' the Cat, waving its right paw round, 'lives a Hatter: and in that direction, ' waving the other paw, 'lives a March Hare. Visit either you like: they're both mad' 'But I don't want to go among mad people,' Alice remarked. 'Oh, you can't help that,' said the Cat: 'we're all mad here. I'm mad. You're mad.' 'How do you know I'm mad? said Alice. 'You must be,' said the Cat, 'or you wouldn't have come here.'


Alice's Adventures in Wonderland escrito por Lewis Carroll. Ilustración de John Tenniel, 1865.



La otra noche cayendo de blog en blog, hubo cierta frase que me llamó mucho la atención... cito de La conjura de los necios -el blog, no la novela- un post escrito por Lucas:

todo blog nace de una carencia. Y toda carencia es un beneficio.

Me gusta la idea de la carencia y el consecuente beneficio, por el momento me quedo "among the mad people".

He descubierto que cuando me dan ataques de inseguridad, me pica la nariz... aunque no venga a cuento, y dudo que a nadie le importe; por otro lado, tampoco creo que mi descubrimiento tenga na' que ver con el blog, o tal vez si... lo dejo aquí con el resto de mi "nonsense" individual...




viernes, 6 de junio de 2008

Cronopio Fascinante

Hay un Cronopio que me fascina...

Sensible y poco convencional el tipo, me acompaña, me lee... Mi amigo Cronopio llegó este día de mi desperado reposo, que fue la plataforma de nuestro nostálgico lanzamiento por la youtubera madriguera del recuerdo. Cronopio es un hombre encantador y no se opuso a tan arriesgada aventura, primero huimos del pistolero que llegó a mi ciudad, y que qué hacía una chica como yo en un sitio como ese...

Recordar... la primera canción que recuerdo haber cantado, si acaso no olvido sólo trocitos de la letra y nunca, nunca, donde...

A partir de ahí, lugares comunes, y mi canciones, la de los Burning también. Otros recuerdos que hacemos propios, y nos colamos en un concierto de Loquillo.

A Cronopio le gustan Alaska y los Pegamoides y otras gamberradas, y todo me recuerda a la Bola de Cristal, que empezaba así... pincha, pincha y verás!! Con un linkado de esta clase vuelvo a las canciones de mi infancia ... yyy un camino para ir directos, un buen sitio para estar sentados... y un paseo por los grandes clásicos de Radio Futura... no podíamos dejar de bailar en la búsqueda de la canción perfecta...

... y mientras caíamos, mal bicho seguía sonando igual de bien. De pronto se abre esa puerta que da un giro inesperado a nuestra animada tarde, para caer en dimensiones pasadas y también algo más presentes en un improvisado vuelo a las islas navegando en el Dry Dock, momentos que se deslizan unos sobre otros mientras repasamos a los cure, para no quedarnos con el gusanillo, boys don't cry, salvo si es por Uma Thurman, enamorémonos otra vez de la única persona del planeta que podía soportar esta escena, ay, Tarantino! Tarantino... y Paquito Tarantino nos acercan a dimensiones más cercanas del espacio tiempo, momentos que han marcado este último año, y si tú si yo, que hacen un guiño a instantes que ojalá no hubiera conocido nunca, para no amarlos siempre, para no echarlos de menos... La luna, de aquel concierto, que me persigue en todo momento, en todo mi pensamiento... esa chinita de sus ojos...

Tengo un Cronopio y me fascina y le regalo la canción perfecta, que yo sí la encontré, por una tarde estupenda de risas, locuras y desvíos interdimensionales...



- show me, show me, show me how you do that trick -


domingo, 1 de junio de 2008