Al final, lo solucionamos todo, claro. Y las imágenes eran realmente efectistas, aún no recuerdo bien como apagamos toda la sierra que ardía a bordo de una moto y un lamborghini, pero para eso están los superpoderes, noooo???
Ay! que me parto! me desperté riéndome y es que ayer tarde El Caballero Oscuro ,espectacular, redonda, impresionante y divertida hizo estragos en mi, y me fabriqué una misión de plena actualidad ecológica a lomos de una moto furiosa roja como la sangre -nunca pensé que fuera a conducir nada de color rojo! Pero ya que nos enfrentamos al color... supongo-, sólo hubo un momento de locura absoluta, cuando ya estaba todo resuelto en el que me pregunté si la licencia de conducir a la que aspiro y que aún no tengo, me permitía conducir semejante monstruo rodado, y poco me faltó para agobiarme cuando recordé que aún no tenía el carnet... Los sueños, sueños son!